martes, 2 de diciembre de 2008

Lo prometido es deuda

Acá les dejo un video que encontré en YouTube


miércoles, 26 de noviembre de 2008

Presentación en Power Point

Este fue el tema que más me gustó de esta materia; junto con La Espiral del Silencio.

viernes, 7 de noviembre de 2008

El imperio de la opinión pública

A continuación, les presento este artículo que encontre en el diario Clarín por Miguel Wiñazki.
¿Qué es la opinión pública? La pregunta fue formulada una y mil veces. Y si bien no existen por cierto, definiciones taxativas, hay sí aproximaciones interesantes hacia la naturaleza de un fenómeno tan fascinante como complejo. Para el académico español de la Universidad de Salamanca, Victor Sampedro, la opinión pública es “la opinión de la gente común que confiere poder”. Es así, la gente confiere poder. ¿Existe entonces una subordinación de quienes poseen voluntad de poder, hacia aquellos que lo confieren?
Dice Sampedro: “urnas, medios de comunicación y sondeos tienen importancia vital en las democracias porque afirman recoger la opinión y predisposiciones de la gente común, que son tenidas en cuenta (o deberían serlo) por los que ejercen el poder (o quieren ejercerlo) en público”. “Tener en cuenta” el estado de la opinión pública es una cosa, y otra muy distinta es someter las decisiones de los poderes del Estado, al estado mismo de la opinión pública. El gran investigador e historiador de la opinión pública es el alemán Jürgen Habermas. Él tiene una visión optimista de la cuestión, porque (simplificando de manera extrema su pensamiento), la opinión se instituye en el diálogo que sostienen los actores sociales, de tal manera que esa situación dialógica permite una deliberación constante, que es lo que constituye al fin y al cabo a las Democracias Deliberativas.
Las objeciones tradicionales al pensamiento de Habermas le imputan no registrar que existen enormes porciones del “público”, que no opina y que no lo hace, por ejemplo, por estar recluido, o mejor dicho excluido, naufragando en la pobreza y la indigencia. ¿Se puede opinar públicamente desde la indigencia? ¿Existen antenas para detectar lo que opinan los excluidos de la cosa pública?
Son preguntas de ardua respuesta, pero, tal vez a favor de Habermas podría señalarse que los excluidos han sido y son marginados del trabajo y del salario, pero son muy tenidos en cuenta por quienes buscan votos, y que con esa intención primaria, detectan sus opiniones, la de los excluidos, y tratan de llegar hasta ellos, al menos retóricamente, o demagógicamente para enunciar lo que los humillados y ofendidos quieren escuchar.
Es el clientelismo político más raso, y el de más bajo costo. En esa línea, que considera que la demagogia es un factor central para analizar la opinión pública, se agrupan quienes piensan que Habermas no le asigna la debida dimensión al hecho de que la opinión pública suele estar manipulada, constituida precisamente por los formadores de opinión, por los medios, por los propios encuestadores, y por el formato que tienen las encuestas que tienden a la simplificación y a la eliminación de matices.
Llevando esa hipótesis al límite, podría considerarse a la opinión pública, como a un sistema de falacias recurrentes. Las falacias son errores lógicos, que no parecen tales. Entre las más comunes y estudiadas están las así denominadas Falacias de Composición y las Falacias de División. Un ejemplo de falacia de Composición: “Cada jugador del Real Madrid, es formidable, por lo tanto, el Real Madrid es un equipo formidable”. No se infiere una cosa de la otra, aunque parece que podría inferirse. De hecho, los jugadores del Real Madrid son formidables pero el equipo es mediocre.
La falacia de División es la antítesis. “El Real Madrid es un equipo formidable, y por lo tanto todos sus jugadores son formidables”. Pueden existir grandes equipos conformados por jugadores mediocres, o al menos, por algunos jugadores mediocres, y si se quiere ser empírico, el fútbol abunda en esos ejemplos.
Ese tipo de mecanismos de “inferencias” equívocas domina la opinión pública, y no sólo para calificar teams deportivos, sino gobiernos enteros, estrategias geopolíticas o económicas, para denostar personas o para exaltarlas, sin verdaderos y precisos fundamentos. Puede afirmarse por ejemplo: “La Justicia está corrompida, y por lo tanto, todos los jueces son corruptos”. La primer parte del razonamiento puede ser veraz, y la segunda, generalista, es falsa. Ahora bien, la opinión pública produciría esas generalizaciones o falacias porque hay una gramática superficial que la enreda en ellas.
El sistema encuestológico determinaría esos equívocos, al requerir respuestas simples para problemas muy complejos, más complejos que los problemas del fútbol. La opinión pública, que confiere poder, opina sobre la economía, la Justicia, o sobre geopolítica, de manera inmediata, no analítica. El trabajo analítico, se opone a las generalizaciones a las falacias. Analizar es despiezar, es detenerse en los dilemas, es un camino metodológico que evita conclusiones absolutas Si la opinión es taxativa, el análisis es dubitativo.
Sin embargo, la opinión es necesaria y, más aún, prioritaria. El análisis es profesionalista, no es realista pretender que sea público. El público opina y está en su naturaleza, y ese sentir es un termómetro o un barómetro sociológicamente esencial. Pero hay un paso subsiguiente a la opinión y es la interpretación. Si la interpretación que se realiza de los dictámenes de la opinión pública es simplista, concesivo y facilista, entonces sí, todo puede sucumbir bajo el erróneo imperio de los prejuicios, y del autoritarismo.

martes, 4 de noviembre de 2008

TRABAJO PRACTICO "La persuación y sus técnicas más usuales"

Golpe Moral:

Esta tecnica de persuación va directo a lo emocional: los sentimientos de nostalgia, culpa, miedo, etc.

En la publicidad podemos ver como se trata de concientizar a la gente sobre la problemática del SIDA.


Repetición:

De tantas veces vemos en los medios de comunicación la misma publicidad se vuelve familiar y lo compramos porque nos parece muy creíble.
A continuación les presento la publicidad de "Olé Movil" que se hace presente tanto en revistas como diarios, en televisión y en internet.




Sentido de pertenencia:

Cuando un determinado producto nos hace sentir que pertenecemos al clan de los ganadores estamos siendo persuadidos por el Sentido de Pertencencia.

Aquí vemos la publicidad de la marca de calzados "Rider"





Por imitación:

Las personas tienden a imitar la forma de actuar, la ropa, el reloj o el auto que usa un modelo, deportista o un actor.

Ejemplo: La publicidad de Bradd Pitt con su reloj "TagHeuer"



Creación de lo Iusorio:

Podemos ver que en la publicidad el piloto de la motocicleta Suzuki GSX-R1000 se mira en una vidiera y se ve como un piloto profesional corriendo una carrera.




Por comparacion:

En esta modalidad se utiliza un mensaje unilateral: no se menciona a la marca de la competencia, sino que en los avisos suele optarse por la leyenda "otras marcas".




Aunque este aviso de "Carrier" también lo podemos tomar como Sentido de pertenencia, ya que "es el mismo aire acondicionado que eligió el Hotel Sheraton"

jueves, 9 de octubre de 2008

TOTALITARISMO

Se conoce como totalitarismo a las ideologías, los movimientos y los regímenes políticos donde la libertad está seriamente restringida y el Estado ejerce todo el poder sin divisiones ni restricciones (de un modo mucho más intenso y extenso que el teórico poder absoluto de las monarquías del Antiguo Régimen).

Los totalitarismos, o regímenes totalitarios, se diferencian de otros regímenes autocráticos por ser dirigidos por un partido político que pretende ser o se comporta en la práctica como partido único y confundirse con las instituciones del estado, y por lo general exaltan la figura de un personaje que tiene un poder ilimitado que alcanza todos los ámbitos y se manifiesta a través de la autoridad ejercida jerárquicamente. Impulsan un movimiento de masas en el que se pretende encuadrar a toda la sociedad (con el propósito de formar un hombre nuevo en una sociedad perfecta), y hacen uso intenso de la propaganda y de distintos mecanismos de control social y de represión como la policía secreta o los campos de concentración. El fascismo (tanto el italiano como el nazismo alemán y en mayor o menor medida otras versiones nacionales) y el estalinismo de la Unión Soviética (y en mayor o menor medida el de sus países satélites denominados socialismo real) son los ejemplos más destacados.

En su libro, Ángel Acevedo nos dice sobre el Totalitarismo:

Desde la recuperación de la democracia a esta parte han ocurrido tres insurgencias militares a las que se calificó como posibles golpes de estado; durante esos motines un profesor de Comunicación Social de la Facultad comentó a sus alumnos:
"Esto no es un golpe de Estado, mi padre participó como infante de marina en el golpe de la Revolución Libertadora, y fueron enviados a tomar una emisora de radio. Hay que tener presente que quien quiere dar un golpe de estado, lo primero que va a hacer es tomar los medios de comunicación".
En efecto, la comunicación es el arma más sutil que usan los gobiernos totalitaristas. Goebbels, Ministro de Prensa de la Alemania Nazi, afirmaba:
"Con una repetición suficiente y la comprención pscicológica de las personas implicadas, no sería posible probar que de hecho un cuadrado es un círculo. Después de todo, ¿qué es un cuadrado o un círculo? simples palabras, y las palabras pueden moldearse hasta disfrazar las ideas"

[...] La comunicación de los gobiernos dictatoriales reune métodos de los más eficaces para la mentira, como los factoides y la manipulación de mensajes, sumadas a una fuerte censura previa. Se invierten o se ocultan personajes, objetos, fenómenos y documentos, según sea conveniente. Se desvía la atención. Se alude a "presuntos" hechos. Se lanzan noticias contradictorias. Todo destinado a ocultar la verdad.

[...] En nuestro país los medios más importantes han tenido una línea de apoyo a los gobiernos de facto, evidenciada de sobremanera con la última dictadura. En materia de colaboracionistas con el "Proceso", la Editorial Atlántida se destaca entre las primeras, razón por la que la usaré como paradigma de la persuación totalitaria. Veamos, la edición de Gente del 1 de abril de 1976 (días después del golpe) le da la bienvenida a los "salvadores de la patria": "El pensamiento militar: moralidad, idoneidad, eficiencia. Sobre estos fundamentos está asentado el Proceso de Reorganización Nacional, que las Fuerzas Armadas desarrollan desdes el 24 de marzo, cuando asumieron el poder de la Nación.
[...] Ha comenzado, pues, un nuevo ciclo en el desenvolviemiento político, social y económico argentino.
[...] La nueva situación se inaugura, entonces, con los mejores augurios y la más certera constancia sobre la unidad de las Fuerzas Armadas y la coherencia de su pensamiento".

lunes, 22 de septiembre de 2008

FELIZ DIA DEL ESTUDIANTE


Felicidades para todos los estudiantes y especialmente a mis compañeros !
y muy feliz Día de la Primavera ...

sábado, 13 de septiembre de 2008

OFERTA DE PRIMAVERA (CONSIGNA)
















Un "gracias". Barack Obama, carta enviada a Shepard Fairey

"Querido Shepard, quisiera dar las gracias a usted por usar su talento en apoyo de mi campaña. Los mensajes políticos que participan en su trabajo han alentado a los estadounidenses que creen pueden ayudar a cambiar el statu quo. Sus imágenes tienen un profundo efecto en las personas, ya sea visto en una galería o en una señal de "pare".
Barack Obama

"Quería hacer una pieza de arte de Barack Obama, porque he pensado en un icono retrato de él, podría simbolizar y amplificar la importancia de su misión. Creo que Obama guiará este país a un futuro en el que todo el mundo puede prosperar y yo lo apoyo con firmeza por el bien de mis dos hijas. He hecho el arte se opone a la guerra de Irak desde hace varios años, y por el que el arte de Obama, que se opuso a la guerra desde el principio, es como hacer el arte para la paz. Sé que tengo un público de jóvenes aficionados del arte y estoy encantado si puedo animarlos a ver el fondo de Barack Obama."
Shepard Fairey

Shepard Fairey pone en su arte de la calle sensibilidad para trabajar por su candidato de elección, con la esperanza de "que apela a un joven, apático público".

(Por Jonathan Alcorn para el Washington Post)